Si aún no lo has hecho, suscríbete a nuestra web

Teléfonos de contacto:
936 452 369
649 413 479
Formulario de contacto

El masaje Shantala y el desarrollo sano y equilibrado de nuestros hijos

Publicado el miércoles, 20 de septiembre de 2017. Revisado el jueves, 28 de septiembre de 2017.
Autor: Francesc Remolí

El masaje Shantala para bebés, que introdujo y popularizó en Occidente el Dr. Frédérick Leboyer hacia los años 50, representa, aún hoy en día, un válido y necesario trabajo dirigido a las familias para promover la práctica concreta de unos principios y valores de salud y educación que nos devuelven a todos, madres, padres e hijos, la esencial conexión con nuestra naturaleza, la recuperación de nuestras capacidades de autorregulación y equilibrio, y un saludable y nutritivo vínculo familiar. Todo ello se podría traducir en un mundo más humanizado, con más Amor, y en un acompañamiento a la infancia que favorezca seres humanos menos enfermos y neuróticos, menos adormecidos y más conscientes y responsables, más vibrantes, más genuinos con sus necesidades y con las de los demás, y más sanos.

Se trata de un trabajo profundo que va más allá de la técnica de masaje del bebé con aceite natural o de unos ejercicios de yoga. Hablamos también de ocuparnos del cultivo de cualidades y principios esenciales que favorecen y potencian el desarrollo biopsicológico sano del niño en su encuentro nutritivo con su madre/padre e hijo. Me refiero por ejemplo a:

  • Presencia verdadera. Estoy aquí, ahora, contigo. De manera incondicional y abierta.
  • Entrega y disponibilidad. Estoy aquí para ti, disponible, respeto tu ritmo.
  • Amor admirativo y reconocimiento. Te veo, te reconozco como ser consciente e integral, admiro tu esfuerzo y te doy espacio.
  • Contacto delicado y sincero. Te lo expreso de voz y con mi cuerpo, de corazón, surgen desde mis manos, con mi tacto amoroso.

Leboyer comprendió la importancia y la necesidad de traer a Occidente este trabajo para bebés y familias. En aquella época los médicos y sus instrumentos eran los protagonistas del trabajo de parto y el miedo infundado llegó a anestesiar la sabiduría ancestral femenina. Las mujeres empezaron a dudar de sus instintos y capacidades innatas y naturales. Incluso en la sociedad de la época se había popularizado la idea de que abrazar, acariciar o mecer a un niño hacia peligrar su desarrollo como una persona independiente y bien criada.

No quiero insistir demasiado en una revisión sobre cómo hemos tratado a nuestra infancia a lo largo de la historia. El sentido común, y el dejar sentir esa energía resonante que viene del pasado, de nuestros antepasados e incluso de nuestra propia infancia nos permite a la mayoría sentirnos quizá menos tristes.

Es importante también apuntar, como numerosos estudios vienen demostrando desde hace tiempo, lo importante que es para el desarrollo biopsicológico sano del bebé recibir estimulación cutánea y un contacto regular y afectivo. Su ausencia conlleva graves perturbaciones en el desarrollo y crecimiento del bebé, así como serias dificultades psicoafectivas en su vida de adulto.

Desgraciadamente, por muy perjudicial que haya sido para millones de niños que han crecido con trastornos, este enfoque y esta mentalidad, que ya se encontró Leboyer en su época, sigue con nosotros.

Por suerte, también, trabajos como los de Leboyer y los contemporáneos de Claudio Naranjo o Evânia Reichert nos animan a salir de nuestra zona de confort adormecida y superar nuestras dificultades y límites. La lucidez de estos maestros y sus propuestas para la prevención nos animan a todos a un activismo real para cambiar el mundo, sí, el mundo. Este activismo nos lleva como adultos y padres/madres a revisar y cambiar la manera en que tratamos a nuestros pequeños, a nuestros hijos o, como dice Evânia, a nuestra infancia sagrada.

La alimentación y la salud física de nuestros hijos son aspectos muy importantes a los que se les presta hoy en día gran atención. Este hecho contrasta en especial con la escasa consciencia sobre los daños emocionales y físicos que genera una mala calidad del contacto afectivo. Es aquí donde el trabajo Shantala se alza también como una sólida oportunidad.

En los primeros meses de vida el amor se transmite mediante la piel; es necesario ser acariciado, abrazado, llevado en brazos, sostenido… y requiere, como he dicho, implicación, presencia, interés, responsabilidad, ternura, consciencia… El bebé que no recibe una adecuada y afectiva estimulación cutánea no puede integrar ni asimilar en su ser la experiencia del amor.

Para terminar me gustaría señalar aquello que me hizo como padre de una niña preciosa llamada Flor y como psicólogo adentrarme en los beneficios profundos de esta práctica ancestral de la medicina ayurvédica. En concreto fue que, a diferencia de lo que sucede en otras técnicas y/o masajes terapéuticos infantiles, el trabajo Shantala debe ser realizado por los mismos padres y, durante el primer mes, especialmente por la madre. El instructor guía a los padres para que puedan desarrollar y asimilar las habilidades y los conocimientos originales para poder realizar por sí mismos y de forma autónoma este trabajo terapéutico en su hogar con sus hijos.

Se trata a mi entender de una hermosa manera de creer en nuestras capacidades, en nuestra propia naturaleza. Una manera de devolvernos lo que siempre ha estado en nosotros, vibrante, pulsante. Quizás este retorno a casa ayude en la transformación del mundo.

Algunas referencias bibliográficas:

  • Reichert, E. Infancia, la edad sagrada. Ed. La llave. Barcelona, 2015
  • Naranjo, C. Cambiar la educación para cambiar el mundo. Ed. La llave. Barcelona, 2007
  • Leboyer, F. Por un nacimiento sin violencia. Ed. Mandala. Madrid, 2008
  • Montagu, A. El tacto: la importancia de la piel en las relaciones humanas. Ed. Paidós. Barcelona, 2004

Sobre Francesc Remolí
Francesc Remolí es Psicólogo (colegiado 24347), Psicoterapeuta Gestalt Integrativo y Terapeuta Craneosacral Biodinámico. Trabaja con adultos, niños y bebés y colabora con Psicólogos sin Fronteras. Está formado y acreditado como instructor oficial de trabajo y masaje Shantala e imparte talleres de forma regular de esta disciplina en Barcelona. El próxima taller tendrá lugar el 13 y 20 de octubre de 2017. Más información e inscripciones en http://www.francescremoli.com/actividades.

Documentos de Francesc Remolí publicados en Crianza Natural

Compártelo:

© 2003-2017. Crianza Natural, S.L. Todos los derechos reservados. Este documento no puede ser reproducido por ningún medio, total o parcialmente, sin autorización expresa de Crianza Natural, y, en su caso, de los autores y traductores.