Si aún no lo has hecho, suscríbete a nuestra web

Teléfonos de contacto:
936 452 369
649 413 479
Formulario de contacto

Entrevista a Mari Àngels Claramunt sobre el duelo perinatal

Publicado el viernes, 14 de octubre de 2016. Revisado el viernes, 14 de octubre de 2016.
Autor: Mari Àngels Claramunt

¿Qué te parece lo más importante cuando alguien cercano ha perdido a un hijo o hija?

El apoyo, la cercanía, la empatía y el respeto del entorno. A entorno me refiero a familia y amigos, por un lado, y, por otro, al personal sanitario que estará al lado de las parejas afectadas. Según sea la atención en estos momentos cruciales, marcará de un modo positivo o negativo el duelo posterior.

¿Consideras que el tema de la pérdida perinatal y gestacional está bien acompañado actualmente en nuestro país?

No, no lo está en nuestro país ni en muchos otros. Pero en los años que hace que me dedico a acompañar familias en este duro trance, algo se ha avanzado y mejorado. Aunque aún es un duelo no autorizado.

¿Crees que está aumentando la concienciación hacia este tema?

Existe un número importante de personas que trabajan en pro de un parto respetado para todas las mujeres, por un nacimiento digno y por la erradicación de la violencia obstétrica y la humanización del trato al paciente. Cada día hay más centros de maternidad que ven la necesidad de formarse profesionalmente para mejorar la atención en caso de muerte gestacional. Todo ello ha contribuido a mejorar, pero aún falta mucho para llegar de manera generalizada a los estándares que necesitan los padres dolientes. Las asociaciones de padres afectados, los blogs y webs de maternidad han hecho salir del silencio las necesidades de estas familias y considero que está siendo muy beneficioso.

Desde febrero de este año, el Tribunal Constitucional ratificó el derecho de los padres a recuperar los restos de su bebé en cualquier momento de la gestación. Hay un antes y un después de esta sentencia, ya que muchos protocolos hospitalarios contradecían un mandato superior, que los padres acataban por desconocimiento. La ley está por encima de cualquier protocolo. Muchos bebés fallecidos intraútero acaban incinerados como "restos quirúrgicos" sin haberlo decidido sus padres.

¿Hay diferencia entre el duelo materno y la pareja?

La vivencia del duelo es íntima y personal, y hay tantos duelos como personas que lo viven. Pero sí, podríamos establecer algunas características específicas de este duelo y hablar de algunas diferencias entre la mujer, la parte que lo vive en su cuerpo, y su pareja. Una de las especificidades es que la mamá no sufre por su vida o el peligro que esta vivencia pueda representar, pero la pareja sí. Sea un riesgo real o imaginado, a la mujer solo le preocupa que lo sucedido no afecte a su aparato reproductor, pero no piensa en ella, solo en su bebé. La pareja sufre por ella y por cómo le va a afectar. Acoge el “mandato” de ser el fuerte y no permitirse expresar. Culturalmente, al hombre se le inculca el no expresar emociones, ni hablar de ellas, ser fuerte y sobreponerse de inmediato. Esto va muy poco a su favor para elaborar el duelo y puede retardarlo. Además, socialmente se percibe que, como no lo ha vivido en su cuerpo, es un duelo menor. Esta falta de expresión de sentimientos conlleva muchas veces desencuentros con la mamá, que puede pensar que siendo parte igualmente afectada “no le ha afectado”. La mujer puede sentir que ha fallado, que no vale. Otro tema es la pareja de mujeres que viven esta pérdida, con las dos partes con útero. Se trata de variantes que están pendientes de ser tratadas. La comunicación es esencial en la pareja y más en estos casos, hay muchas de ellas que salen fortalecidas de esta vivencia.

¿Qué NO debemos decir a una pareja que ha perdido un bebé?

Lo que nunca diríamos a alguien que ha perdido a un ser querido. Si tu vecina, compañera de trabajo o amiga es una joven, enamorada y emparejada de hace no mucho que enviuda, a nadie se le ocurriría decirle: “mejor ahora que más adelante”, “hacía poco que estabais juntos; no os conocíais mucho, sería peor si llevarais más tiempo”, “mejor así, quizás esta relación no hubiera funcionado”, “encontrarás otro y le olvidarás” o “a muchas les pasa, no es para tanto” nos escandalizaríamos al escucharlo. Pero a las mamás se les dicen estas cosas, e incluso peores, muy a menudo y, lejos de consolar, añaden mucho dolor al que ya se tiene de por sí por lo que se está viviendo.

¿Qué te parece que sería más adecuado?

Escuchar y acompañar desde el respeto. Muchas parejas dicen sentirse “apestadas”, como que les rehuyen, incomprendidas, cuestionadas y atacadas por el entorno por no adecuarse a lo que socialmente y culturalmente se les exige: estar bien como antes y cuanto antes. Poder expresar el duelo y compartirlo en comunidad ayuda mucho a elaborarlo, interiorizarlo y poder avanzar. La mayoría de religiones no tiene rituales para este tipo de muertes. Un sincero “¿cómo estás?”, si es que podemos estar para escuchar el relato de un padre/madre afectado/a, puede ser de gran ayuda. Lo que no se habla, ¡no existe!

A nivel institucional, ¿cuáles serían los cambios más urgentes a realizar?

  • Reconocer la existencia de estos bebés, es decir, que se puedan registrar. Hay parejas que han perdido dos, tres bebés o más… y les consta como que nunca fueron padres. Se da la incoherencia administrativa de que, por ejemplo, para una pareja entre un belga y una española, su hijo exista para Bélgica y no para España. Esto me parece muy grave. Los padres afectados piden poder inscribirlos, visibilizarlos; lo necesitan y no dejarles es decirles institucionalmente que sus hijos nunca existieron.
  • Institucionalizar un período estándar de baja. Muchos padres tienen que volver al trabajo inmediatamente tras la muerte intraútero de su bebé, porque se considera que como “no hay ebé, pues no pasa nada”. No pueden ni estar los días de hospital acompañando a la pareja. Pierden el derecho de paternidad. Nuestra cultura se resiste a reconocer a los padres si el bebé muere intraútero y a reconocer la necesidad de la baja para las madres por un tiempo determinado en todos los casos. ¿Qué lógica tiene que una mujer tenga baja por perder a su bebé en el día 123, pero no puede tenerla si lo pierde en el día 115? ¡Es un sinsentido! Marcar un día, como el 120, es muy osado y muy poco realista si observamos la pospérdida, pero se hace muy poco seguimiento. Y con desconocimiento de la autoridad médica, se decide y se actúa en una actitud muy paternalista.
  • Preparar a todo el personal sanitario en el acompañamiento a la muerte, en todos los casos, pero especialmente en el que hay menos conciencia: cuando la muerte ocurre dentro de un ser vivo y el muerto está bañado por un amor infinito de quien lo alberga. También preparación para el seguimiento de embarazos posteriores, que son vividos con mucha angustia y miedos.
  • Proporcionar ayuda psicológica especializada real. Ahora se nombra algunas veces, pero cuando se requiere, cuando las personas afectadas lo solicitan, no se proporciona en la mayoría de casos.
  • Invertir en investigación para poder diagnosticar las causas y poner remedio. A día de hoy aún quedan sin explicar el 50% de las muertes gestacionales. Es muy poco serio, nada riguroso y cero científico el diagnóstico de la “mala suerte”.
  • Validar cada pérdida. No podemos permitir que el estamento médico dé como bueno no ponerse a investigar hasta que la mamá no haya pasado la vivencia de tres muertes seguidas. Me parece demasiado cruel y en el siglo XXI me parece incluso vergonzoso.

¿Cómo crees que se trata la lactancia tras una pérdida perinatal o gestacional? ¿Se informa correctamente a las madres? La expresión "pechos llenos, brazos vacíos" desde luego ilustra con toda su fuerza esta etapa.

El manejo de la leche tras muerte gestacional es el reflejo más claro de dónde están todos los errores en el acompañamiento a las madres. En muchas ocasiones se decide por ellas, no se les da opciones ni se las informa. Se las anula y se les corta la leche inmediatamente, como si eso ayudara. De hecho, hay la falsa creencia de que borrando de un plumazo cualquier prueba de que hubo un bebé lo más rápido posible, la recuperación de la madre será más rápida, y es todo lo contrario. Deshacerse del cuerpo a toda prisa o cortar la leche es mala acompañante, y es propio de quien tiene miedo a mirar, acompañar o sostener. A las personas afectadas se les para el mundo, no tienen ninguna prisa. Toda mujer tendría que tener derecho a decidir cómo quiere actuar: si cortando la leche de manera medicalizada, de manera fisiológica o no cortarla, poderla donar, etc. Además, a menudo solo se les da la pastilla para cortarla si el óbito ha sido en el tercer trimestre, pero tenemos conocimiento de muchas subidas de leche en el segundo trimestre e incluso anteriores, a través del foro “Superando un aborto”.

¿Crees que la sociedad considera de manera diferente las pérdidas tempranas y las pérdidas perinatales? ¿Cómo se podría procurar que se respetaran por igual?

¡Por supuesto! Generalmente se tratan juntas y la muerte gestacional temprana sale siempre perdiendo, ante la percepción de la magnitud de la segunda. Por eso, dedicamos el libro “Las voces olvidadas” de Editorial Ob Stare íntegramente a la muerte gestacional temprana. ¡Es una asignatura pendiente en tantos ámbitos! En los estudios de medicina, solo para empezar. Matan moscas a cañonazos. Es alarmante cómo, a día de hoy, legran, es decir, raspan el útero indiscriminadamente a tantísimas mujeres por protocolo, sin darles la opción del manejo expectante. Aún la generalidad de profesionales desconoce la fisiología normal de la pérdida. Lo considero escandaloso. Hacer seguimiento de la pospérdida ayudaría a conocer los estragos que la pérdida gestacional y perinatal produce, en cualquier momento de la gestación. No se trata de comparar ni de medir la cantidad lícita de dolor, como no es de recibo comparar si es peor perder un hijo de tres años que de trece.

¿En qué momento podríamos considerar que un proceso de duelo se está volviendo patológico?

Yo no soy psicóloga, lo que hago hace más de doce años es hablar a diario, on line y presencialmente con mujeres que sufren este tipo de pérdidas. Escucharlas, acompañarlas y validarlas en su duelo. Cuando hablamos de patología prefiero que hablen las psicólogas perinatales, pero comentaré que en estos años me he dado cuenta de que el duelo que se patologiza tiene que ver a veces con elementos traumáticos por una atención recibida denigrante o, también, porque el duelo magnifica y saca a la luz problemas que ya existían, pero de forma encubierta o embrionaria, y que esta vivencia ‘destapa’. El duelo gestacional se vive como una montaña rusa de manera muy exagerada porque a la mujer le queda pendiente un trabajo: traer un hijo vivo a sus brazos, y lucha desde muy pronto para estar bien lo antes posible. Pero este duelo es más largo de lo que en general se imagina. Cuando no hay esta montaña rusa, es también un indicativo de que algo va mal. O cuando no se puede seguir con la vida cotidiana más elemental pasado el tiempo inicial.

Para finalizar, me gustaría conmemorar este 15 de octubre, el Día Internacional del Duelo por Muerte Gestacional y Neonatal, con una pregunta y dos recomendaciones. La muerte gestacional toca a TODO EL MUNDO. ¿Quién no ha perdido un familiar, un vecino, un bebé "conocido" en gestación? Y dos recomendaciones: la muerte gestacional existe en nuestro alrededor y duele, ¡acerquémonos sin prejuicios! Os invito a ver el video: “Cómo ayudar a un zombi”.


Sobre Mari Àngels Claramunt
Mari Àngels Claramunt es profesora de educación secundaria, asesora de lengua, interculturalidad y cohesión social del Departament d'Ensenyament de la Generalitat, escritora, doula y asesora de lactancia. Es madre de tres hijos/as y estuvo ocho veces embarazada. Es coautora de dos libros sobre muerte gestacional: La cuna vacía. El doloroso proceso de perder un embarazo de Editorial La esfera de los Libros (2009) y Las voces olvidadas. Pérdidas gestacionales tempranas de Editorial Ob Stare (2012). Ha publicado diversos artículos relacionados con la muerte gestacional en revistas de maternidad y en blogs (https://adeunado.wordpress.com/). Es fundadora y administradora del foro SUA de apoyo on line a madres y padres que sufren la muerte gestacional: http://superandounaborto.foroactivo.com

Documentos de Mari Àngels Claramunt publicados en Crianza Natural

Compártelo:

© 2003-2016. Crianza Natural, S.L. Todos los derechos reservados. Este documento no puede ser reproducido por ningún medio, total o parcialmente, sin autorización expresa de Crianza Natural, y, en su caso, de los autores y traductores.