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Reconsiderar la anatomía del frenillo lingual: es irrelevante que sea anterior o posterior

Publicado el lunes, 02 de noviembre de 2015. Revisado el martes, 03 de noviembre de 2015.
Autor: Bobby Ghahery

No hay ninguna duda de que los niños con frenillo lingual tienen una mayor propensión a sufrir dificultades en la lactancia. Para intentar entender cómo tratar mejor a los niños con frenillo lingual, se ha desarrollado un sistema clasificatorio que los describe.

Esta clasificación consiste en grados que van del 1 al 4. Clásicamente, las clases 1 y 2 se conocen como anteriores, mientras que las clases 3 y 4, como posteriores. A diferencia de los grados de enfermedad en el cáncer, donde el nivel 1 se corresponde con la gravedad mínima y el estado 4 a la máxima, esta distinción de gravedad no se aplica a los frenillos linguales. En su lugar, la clasificación de los frenillos linguales es simplemente una descripción del lugar en que el frenillo se amarra a la lengua. He visto niños con frenillos tipo 4 con problemas muy graves de lactancia y niños con tipo 1 que amamantan de forma normal, y viceversa. El problema con la palabra "posterior" es que aquellos que no están familiarizados con esta clasificación pueden pensar, de forma errónea, que el frenillo está al final de la garganta, junto a las amígdalas. Una terminología más descriptiva sería la de frenillo submucoso u oculto, pero desafortunadamente siempre se utiliza el término "posterior".

  • Frenillo tipo 1. Esta es la típica lengua en forma de corazón, que muchos médicos creen que es el único frenillo auténtico. El amarre se origina en la punta de la lengua.
  • Frenillo tipo 2. Considerado como un frenillo anterior, este se amarra justo detrás de la punta de la lengua. No se ve la forma de corazón en la lengua, pero el frenillo es claramente visible.
  • Frenillo tipo 3. Se clasifica como un frenillo posterior. La diferencia con el tipo 4 es que en el tipo 3 se puede observar una delgada membrana amarrada a la base.
  • Frenillo tipo 4. No hay membrana presente, por lo que es uno de los frenillos que se pasa por alto con más frecuencia. La parte delantera y lateral de la lengua se eleva, pero la central no puede.

Desafortunadamente, lo que me he encontrado cuando la mayoría de médicos tratan un frenillo es que el procedimiento no se lleva a cabo en su totalidad. Este artículo describe cómo tratar completamente un frenillo para liberar completamente la tensión que aplica en la lengua.

Después de tratar alrededor de un millar de bebés con problemas de lactancia, me ha quedado claro que nuestros conocimientos previos sobre la anatomía de la lengua no son acertados. En mi formación, solo se nos enseñó a liberar la membrana fina de un frenillo si se apreciaba restricción (en el caso de dificultades en el habla, no en la lactancia). La mayoría de médicos que no han realizado una cantidad significativa de procedimientos también tiende a cortar solo un poquito esta membrana frontal. Los padres no se impresionan, debido a la ausencia de sangrado, y los médicos lo hacen voluntariamente porque no conlleva ningún riesgo. Habitualmente desconocen la posibilidad de que pueda existir un frenillo de tipo 3 ó 4 porque la fina membrana que está presente en los tipos de 1 ó 2 es mínima o está completamente ausente. Mi posición consiste en que la presencia o ausencia de una fina membrana es irrelevante si el bebé tiene problemas con la lactancia. ¿Por qué? Está todo relacionado con la mecánica de la lactancia. En un artículo anterior mostré que el movimiento crítico en la lactancia es el de la elevación de la lengua.

Según mi experiencia, todos los frenillos anteriores tienen uno posterior detrás. En otras palabras, todos los frenillos que afectan a la lactancia son posteriores. Algunos de ellos también tienen una fina membrana anterior, pero siempre hay un componente posterior.

Me gusta usar una analogía con un barco de vela para describir el frenillo. Imagina la vela como un frenillo de tipo 1 ó 2. Esta vela está bien visible. Pero detrás de esa vela hay un mástil que también tiene que ser tratado. En este ejemplo, la vela está recogida. Lo único visible es el mástil. La ausencia de vela no afecta a la presencia del mástil.

Se debe comprender este concepto si queremos entender como tratar eficazmente los frenillos en el contexto de la lactancia. Tratar solo la vela (el frenillo anterior) puede ser suficiente para niños mayores con problemas del habla, pero tratar solo el frenillo anterior es insuficiente para ayudar a un bebé con problemas de lactancia. Las ecografías muestran que la parte frontal de la lengua debe avanzar ligeramente y luego elevarse para envolver el pecho contra el paladar. Si cortamos el frenillo anterior, este movimiento puede mejorar, pero las ecografías muestran también que la parte media de la lengua debe ser completamente móvil para elevarse contra el paladar. Si la lengua solo se libera en la parte frontal (con el corte de la vela) y el componente posterior se deja intacto (el mástil), entonces la parte media de la lengua no se elevará y el agarre será todavía problemático. Esta analogía también se aplica al bebé con un frenillo posterior (donde solo el mástil es el problema). En esos bebés, la parte frontal de la lengua se puede elevar bien, pero la restricción posterior no permitirá que la parte media de la lengua se eleve, afectando al agarre.

La imagen muestra una herida con la forma de diamante habitual cuando se libera la lengua adecuadamente. Es completamente esencial que el facultativo actúe sobre el componente posterior del frenillo lingual para que el procedimiento resulte eficaz. ¿Cómo se puede saber si se ha ido suficientemente lejos? Un frenillo lingual que se haya liberado completamente tiene una herida en forma de diamante. Si no se ve el diamante, la liberación no es completa. La manera alternativa de saber con seguridad que no queda más frenillo es cortar hasta que se vea músculo. Por este motivo considero que la herramienta para hacer la frenotomía es irrelevante: tanto si se emplean tijeras como un láser sabremos que la lengua se ha liberado completamente si se ve el diamante. Y este debería ser el objetivo.


Sobre Bobby Ghahery
El Dr. Bobby Ghaheri es otorrinolaringólogo y cirujano, y es uno de los pioneros en el tratamiento de frenillos mediante láser.

Documentos de Bobby Ghahery publicados en Crianza Natural

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