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Las pezoneras: ¿barreras o puentes?

Publicado el lunes, 02 de noviembre de 2015. Revisado el lunes, 02 de noviembre de 2015.
Autor: Patricia López Izquierdo

Las pezoneras son un instrumento de lactancia. Concretamente son unos objetos de goma que se ponen sobre el pezón y, de alguna forma, lo protegen… o lo sustituyen. En el mundo de la lactancia son tan temidas como odiadas, ya que comúnmente se consideran una peligrosa interferencia en el amamantamiento natural y satisfactorio. Sin embargo, las pezoneras siguen ahí. Las madres las usan a pesar de todo y, curiosamente, muchas veces les ayudan a amamantar a sus bebés e incluso salvan lactancias. Intentaremos arrojar un poco de luz sobre todas estas contradicciones.

Si se plantea el uso de pezoneras es porque hay alguna dificultad con la lactancia. Lo que ocurre es que, cuando no se sabe identificar o resolver la causa de los problemas, es muy fácil tirar del las pezoneras. Constituyen toda una tentación en la que los profesionales sanitarios caen muy a menudo: usar las pezoneras como "pastillas cura lactancias", cuando obviamente no lo son. Si hay un problema de lactancia, la madre necesita, antes que nada, atención especializada, mucho apoyo y un correcto seguimiento personalizado, todo lo prolongado e intenso que sea necesario.

Existen muchas clases de pezoneras. Por desgracia, incluso siguen en el mercado unos horribles cacharros de caucho que constituyen una auténtica barrera física entre el pezón y la boca del bebé. Por favor nunca uséis estas pezoneras:

Las más adecuadas son las de silicona transparente, y mejor si son de tipo contact, con una muesca en la parte superior para que la nariz del bebé contacte directamente con la piel de la madre. También hay que tener muy en cuenta la talla, porque sí, hay tallas (de la S a la XL), ya que obviamente hay pezones de todos los tamaños.

Es muy importante para su buen funcionamiento que la pezonera se ajuste bien al pezón, que no lo aprisione y que permita que se elongue dentro de ella. Las pezoneras son bastante largas, y así deben ser. Lo que varía es el diámetro y por lo tanto la anchura.

Hay que aprender a usar bien las pezoneras, ya que ponérselas requiere su técnica. De hecho, hay varias técnicas y cada madre debería usar la que mejor se adapte a ella. El siguiente vídeo muestra una de las formas buenas de ponerse las pezoneras. (Siento que esté en inglés, ya que casi todo lo bueno sobre lactancia aún está en ese idioma, pero las imágenes hablan por sí mismas.)

Y no solo hay que saber ponérselas, sino que también es necesario comprobar que están cumpliendo su función y que el bebé, gracias a ellas, logra agarrarse eficazmente al pecho y extraer suficiente leche.

Muchas madres ven en las pezoneras la causa de sus problemas de lactancia, cuando en realidad solo son un síntoma más, o tal vez una mala solución. En realidad, el verdadero problema suele ser la dificultad de succión del bebé, simplemente porque es incapaz de mantener el pezón estabilizado dentro de la boca y a continuación extraer la leche que necesita sin lastimar a su madre. En muchas ocasiones, las consecuencias son heridas infectadas, pechos muy doloridos y/o bebés insatisfechos y mal alimentados. Por otro lado, los bebés inmaduros o prematuros también se benefician a menudo del uso de pezoneras.

Las pezoneras, eso sí, no dejan de ser un artificio y suelen causar rechazo porque su manejo resulta engorroso: hay que limpiarlas y transportarlas e impiden al bebé amamantar directamente. A pesar de ello, la mayoría de bebés dejan de usarlas cuando están preparados para ello (en cuestión de semanas o meses). Si el seguimiento es bueno, la lactancia con pezoneras puede ser tan prolongada y satisfactoria como queramos.

Si creo que una madre y su bebé podrían beneficiarse del uso de pezoneras, me gusta decirles que piensen en ellas como en un instrumento de apoyo, un objeto que les facilitará la conexión con su bebé y que les ayudará a alimentarlo. Si son adecuadas y se utilizan bien, las pezoneras no son una barrera, sino un puente para la lactancia entre la madre y el bebé.


Sobre Patricia López Izquierdo
Patricia López Izquierdo es veterinaria e IBCLC.

Documentos de Patricia López Izquierdo publicados en Crianza Natural

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