Si aún no lo has hecho, suscríbete a nuestra web

Teléfonos de contacto:
936 452 369
649 413 479
Formulario de contacto

Un inicio inesperado

Publicado el martes, 28 de octubre de 2014. Autor: Patricia López Izquierdo

El nacimiento de un bebé marca el inicio de su lactancia... ¿o no?

Algunas veces la lactancia no se inicia inmediatamente tras el parto y más aún si éste ha sido quirúrgico, es decir, por cesárea. La primera hora de vida del bebé es fundamental para el establecimiento del vínculo con su madre y para que pueda realizar todo aquello para lo que está programado al nacer, que es tocar, oler, mirar a su madre y, por supuesto, mamar.

Cuando se realiza una cesárea, madre y bebé son separados en la inmensa mayoría de los casos. Esta separación impide la primera toma en el momento oportuno y en muchas ocasiones hace que todo se complique. Las madres que han sufrido una cesárea suelen estar doloridas, incómodas y medicadas, con escasa movilidad y, a menudo, en shock por haber vivido algo que no esperaban y para lo que no estaban preparadas. A su vez, los bebés son expuestos a manipulaciones y estímulos inoportunos como chupetes y biberones, baños, colonias y especialmente cunas frías y solitarias que tienden a entorpecer sus instintos normales.

Fisiológicamente el nacimiento por cesárea apenas influye en la producción de leche. En contra de un mito altamente extendido, no retrasa la subida de la leche, ya que esta depende del fin del embarazo y de la eliminación de la placenta, no de la vía por la que sale el bebé. Sin embargo, sí es cierto que las cesáreas suelen asociarse a menores índices de lactancia materna, precisamente por la enorme medicalización del proceso, por la separación y por el sentimiento de fracaso e impotencia de las madres que a menudo carecen del apoyo adecuado para empezar a amamantar y hacerlo con éxito.

Podemos contrarrestar este comienzo cuidando especialmente los primeros días y semanas de convivencia de la madre y su bebé. La familia más cercana, empezando por el padre, debería estar atenta a todas sus necesidades ayudando a encontrar las posturas más cómodas que no lastimen la cicatriz quirúrgica, sin permitir intrusiones ni causas de estrés innecesarias como visitas ruidosas y prolongadas, falta de intimidad en la propia casa, falta de horas de descanso, etc. Las madres que han tenido a sus hijos por cesárea tienen toda la capacidad y todo el derecho a amamantarlos, o más, que las que los han parido vaginalmente.

Otro caso en el que el nacimiento no marca el inicio de la lactancia es el de una lactancia inducida sin embarazo previo, como en el caso de madres adoptivas que deciden amamantar. Para ello, empiezan a estimular sus pechos con succión mecánica durante las semanas o los meses previos al encuentro con su bebé. También se puede realizar una estimulación hormonal para apoyar la producción de leche. Como podemos figurarnos, estos inicios de la lactancia pueden ser especialmente duros para las madres, a la par que incomprendidos y poco compartidos por el entorno.

Extraerse leche con aparatos o de forma manual, una y otra y otra vez, para alimentar a sus hijos, forma parte del a día a día de muchas madres que por diferentes y variados motivos no han podido establecer la lactancia directa. Su lactancia diferida merece toda nuestra admiración y respeto.


Sobre Patricia López Izquierdo
Patricia López Izquierdo es veterinaria e IBCLC.

Documentos de Patricia López Izquierdo publicados en Crianza Natural

Compártelo:

© 2003-2015. Crianza Natural, S.L. Todos los derechos reservados. Este documento no puede ser reproducido por ningún medio, total o parcialmente, sin autorización expresa de Crianza Natural, y, en su caso, de los autores y traductores.