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El ciclo menstrual: cambios cíclicos positivos, cambios cíclicos negativos

Publicado el jueves, 29 de mayo de 2014. Autor: Miriam Al Adib Mendiri

El ciclo menstrual consta de una primera fase o fase folicular (desde el día que comienza la menstruación hasta la ovulación) y de una segunda fase o fase lútea (desde la ovulación hasta la siguiente menstruación). En la primera fase del ciclo dominan los estrógenos y en la segunda fase (fase lútea), la progesterona. La caída brusca de la progesterona al finalizar la segunda fase del ciclo provoca la descamación del endometrio (menstruación) iniciándose así otro nuevo ciclo.

Durante el ciclo menstrual se van produciendo diferentes cambios debido a la fluctuación de las hormonas ováricas (sistema endocrino) que interactúan con otros sistemas. Estos cambios son muy variables de una mujer a otra, tanto a nivel cualitativo como cuantitativo. Hablamos de un patrón cíclico pero este no es igual de una mujer a otra, incluso dicho patrón puede variar en la misma mujer. No hay un único patrón estandarizado y, aunque los cambios premenstruales son casi omnipresentes en toda mujer en edad reproductiva, dichos cambios pueden ser tanto positivos como negativos, y se pueden percibir como tales (positivos o negativos) dependiendo, entre otros factores, de la vivencia subjetiva de cada mujer1.

Los cambios premenstruales positivos más frecuentes son: más energía, impulso a terminar cosas pendientes, mejor rendimiento laboral, más interés por las cosas, más sensación de control sobre su vida, más habilidad social, incremento de la libido, más autoconfianza o más relajación 1.

Los cambios premenstruales negativos son: distensión abdominal, ansiedad, tensión mamaria, episodios de llanto, depresión, fatiga, falta de energía, disminución de la libido, irritabilidad, dificultad para concentrarse, cefalea y cambios en patrones de sed y apetito1.

Qué es el Síndrome Premenstrual (SPM)
La definición de SPM es difícil de ofrecer en la medida en que se asocia a una amplia variedad de síntomas y que la mayoría de ellos no pueden medirse de forma objetiva. La definición de SPM aceptada hoy por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia es: el conjunto de síntomas y signos físicos, psicoemocionales y cognitivos-conductuales que alteran, al menos de forma leve, la actividad cotidiana o las relaciones interpersonales de la mujer y que aparecen o se exacerban cíclicamente en la fase lútea del ciclo menstrual, presentando alivio o desaparición durante o tras la menstruación, y sin existir otra causa que la justifique. El subgrupo de trastornos premenstruales donde predomina la sintomatología afectiva y que se presenta con la suficiente gravedad como para interferir en el desempeño de las funciones social, familiar y/o laboral, se ha denominado Trastorno Disfórico Premenstrual, y constituyen el 3-8% de los casos de SPM.

Un poco de historia
En la antigua Grecia, Hipócrates estableció una extraña relación entre determinadas alteraciones mentales y el ciclo menstrual. De ahí se originó la palabra histeria (hysteros significa útero). Frank, en 1931, lo denominó síndrome de tensión menstrual y posteriormente en 1953 Greene y Dalton lo designaron síndrome premenstrual para poder incluir las manifestaciones somáticas y psicológicas del cuadro2. Desde entonces, numerosas teorías han intentado explicar el origen del SPM. Hay incluso algunas teorías que niegan su existencia y que refieren que se debe a algo cultural, por creencias negativas en torno a los cambios fisiológicos cíclicos que acontecen en el cuerpo femenino. Hoy se acepta que se trata de un trastorno psicoendocrino multifactorial, en el que las hormonas ováricas desempeñan un papel fundamental3.

Etiología del SPM
El síndrome premenstrual se trata de un cuadro muy complejo. A día de hoy no se ha podido identificar ninguna alteración biológica como causa única del SPM, lo cual apunta a un problema multicausal.

  • CAMBIOS EN LAS HORMONAS OVÁRICAS: Es necesario que se produzca la ovulación y fase lútea (fase en la que domina la progesterona) para que se produzca el cuadro. Se ha demostrado concentraciones más bajas de progesterona en las mujeres con SPM4. Por otro lado, también se postula una mayor sensibilidad de la mujer con SPM a niveles normales de las hormonas ováricas.
  • TEORÍA DE LA RETENCIÓN DE LÍQUIDOS (aumento de la actividad renina-angiotensina-¬aldosterona): Los estrógenos estimulan el Sistema Renina Angiotensina-Aldosterona (SRAA) favoreciendo la retención hídrica, mientras la progesterona tiene la acción contraria (acción natriurética)5. Así, niveles bajos de progesterona y el descenso brusco de la misma justo antes de la menstruación favorecerían la retención de líquidos inducida por los estrógenos. De todas formas, no se ha conseguido demostrar diferencias significativas en los niveles de aldosterona entre mujeres con SPM y mujeres asintomáticas5.
  • DEFICIENCIAS DE VITAMINAS Y MINERALES: Puesto que la piridoxina (vitamina B6) actúa en la biosíntesis de dopamina, serotonina y prostaglandinas, se creyó que una disminución de sus niveles cerebrales podría ser causa de algunos de los síntomas del SPM. También se relacionó el SPM con la de deficiencia de vitamina A, B, Zinc, Magnesio y Calcio, pero lo cierto es que no ha sido identificada deficiencia nutricional sistemática alguna y la eficacia de su restitución es cuestionable7.
  • INTERACCIÓN ENTRE LAS HORMONAS OVÁRICAS Y EL SISTEMA NERVIOSO CENTRAL (SNC): Las hormonas ováricas tienen acción moduladora sobre diferentes sistemas de neurotransmisores: catecolaminas, endorfinas, dopamina, gaba y serotonina8. Los estrógenos en general son estimulantes neurales y la progesterona tiene un efecto inhibidor de la mayoría de la actividad neuronal.
    • Interacciones con el sistema serotoninérgico Los estrógenos aumentan la actividad de la serotonina, mientras que la progesterona la disminuye. Se produce el mínimo de actividad en la fase lútea tardía coincidiendo con el momento de mayor gravedad sintomática9.
    • Interacciones con los opioides endógenos Tanto los estrógenos como la progesterona incrementan la actividad de las beta-endorfinas. Se ha propuesto que el descenso brusco de la progesterona al final de la fase lútea provoca una supresión opiácea, siendo más acentuada en mujeres con SPM10.
    • Interacciones con el GABA. El ácido gammaaminobutírico (GABA) es el principal neurotransmisor inhibidor cerebral y tiene un efecto sedante. La alopregnanolona (metabolito de la progesterona) se fija al receptor del GABA-A incrementando su sensibilidad al GABA, produciendo sedación. Niveles bajos de alopregnanolona y de GABA en la fase lútea de mujeres con SPM han sido relacionados en síntomas como la ansiedad e irritabilidad11.
    • Interacciones con las catecolaminas. Los estrógenos disminuyen y la progesterona aumenta la acción de las enzimas encargadas de la degradación de las catecolaminas: monoaminooxidasa (MAO) y la catecol-o-metiltrans ferasa8. No obstante, las implicaciones clínicas de este hallazgo en el SPM son de difícil interpretación7.
    • Interacciones con prostaglandinas cerebrales. La relación entre SPM y PG es circunstancial, como demuestra el hecho de que la manipulación farmacológica del metabolismo de las prostaglandinas da lugar a resultados dispares, pues se han descrito mejorías en el SPM con precursores de las prostaglandinas y con antiprostaglandínicos12.
  • FACTORES GENÉTICOS O HEREDITARIOS: Parece haber una línea de continuidad entre depresión postparto, disforia premenstrual, disforia inducida por anticonceptivos orales y depresión en la perimenopausia13. Lo que aún no está claro es si la sensibilidad aumentada a la depresión se determina genéticamente o evoluciona dinámicamente según los factores de vulnerabilidad medioambientales14.
  • FACTORES PSICOAFECTIVOS, EMOCIONALES O PSICOLÓGICOS: Se ha demostrado una clara relación entre SPM (y más aún para el TDP) y la existencia de trastornos afectivos previos15.
  • ANOMALÍA EN EL CIRCUITO TEMPORO-LÍMBICO: De la observación del agravamiento premenstrual de su enfermedad y de los síntomas afectivos en mujeres epilépticas, se introdujo esta teoría etiológica7.

En resumen: Buscando una teoría unificadora. SPM frente a cambios fisiológicos.
A día de hoy sigue sin existir una teoría unificadora que explique la etiología del SPM. Está claro que en todas las mujeres en edad fértil se producen de forma fisiológica unos cambios cíclicos de las hormonas gonadales (sistema endocrino) y, a su vez, este sistema endocrino interacciona con otros sistemas. Estos cambios se autorregulan solos de forma cíclica. Podríamos hablar de cambios fisiológicos cuando no hay impacto en la calidad de vida, y de SPM cuando estos cambios suponen un impacto en la calidad de vida.

En el SPM se produce un mecanismo de adaptación biológica desconocido16 que devuelve los distintos sistemas a un funcionamiento equilibrado y los síntomas desaparecen espontáneamente con la menstruación. Así, para explicar el SPM podríamos partir de una predisposición genética y una predisposición ambiental (factores socio-culturales, educacionales, experiencias pasadas…). Esta predisposición genética y ambiental produce una hipersensibilidad individual a reaccionar a dichos cambios fisiológicos cíclicos, siendo los síntomas del SPM el resultado de una especial sensibilidad individual de los distintos sistemas (endocrino, SNC, cardiovascular...) al efecto modulador de las hormonas sexuales. Es importante saber que los factores medioambientales: socioculturales, educacionales y experiencias pasadas influyen en la incidencia de los síntomas y en su gravedad, de forma que la percepción que hace la mujer de los síntomas y su habilidad para sobrellevarlos juegan un papel crucial en la percepción de esta entidad como SPM o como cambios cíclicos fisiológicos.

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Sobre Miriam Al Adib Mendiri

Miriam Al Adib Mendiri es Ginecóloga y Obstetra en el Servicio Extremeño de Salud. Tiene consulta privada en Almendralejo y en Zafra (Badajoz). Es coautora de "Estrategia de Atención al Parto Normal en el Servicio Extremeño de Salud" (protocolo oficial de asistencia al parto en los hospitales extremeños, se descarga gratuito en internet). Actualmente colabora en un grupo de trabajo para la elaboración de un protocolo de atención al duelo gestacional y perinatal en el SES. En su blog, Mujer al día en Ginecología, escribe sobre temas de salud femenina con un enfoque bio-psico-social y de género: http://www.miriamginecologia.com/blog.

Documentos de Miriam Al Adib Mendiri publicados en Crianza Natural


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