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Asinclitismo: ¿un bebé alineado correctamente o una cabecita ladeada?

Publicado el lunes, 06 de mayo de 2013. Autor: Rachel Reed

Decimos que existe asinclitismo cuando el bebé entra en la pelvis de forma oblicua respecto a ella. La manera de diagnosticarlo es mediante un examen vaginal durante el parto. Sin embargo, muy pocas veces el asinclitismo está causado porque el bebé tenga la cabeza inclinada hacia un hombro y en cualquier caso casi nunca supone un problema real. Como el reborde anterior, es una parte normal del proceso fisiológico del parto.

Aviso: Realizar exámenes vaginales de forma rutinaria durante un parto fisiológico NO es aconsejable. Desafortunadamente, se usan los tactos de manera continua para determinar la progresión de la dilatación a pesar de la falta de pruebas que apoye esta intervención invasiva. También es cierto que, hoy en día, muchas mujeres no experimentan partos fisiológicos, sino que se les induce o se les proporciona oxitocina sintética y que, una vez que se ha realizado esta intervención, sus efectos han de ser constantemente monitorizados, siendo los tactos una de las maneras de valorar el progreso de la dilatación.

Lo que se explica este artículo es lo que se siente al hacer un examen vaginal en relación con lo que está ocurriendo en la posición del bebé mientras desciende y rota en la pelvis.

Asinclitismo: Parto fisiológico normal

El bebé entra en la pelvis a través de la parte superior del canal pélvico (Brim en la foto de arriba). La manera más fácil de entrar en él es con la cabeza en una posición trasversa (mirando hacia un costado de la madre). Sin embargo, el bebé, nada más entrar, no está en una posición perfectamente alineada con el canal. La pelvis de la madre está inclinada y su útero y el bebé están en ángulo con respecto a ella (observa a una mujer embarazada para comprobarlo).

Si en este punto del parto se hace un tacto, se siente el costado de la cabeza del bebé cerca de la sínfisis púbica. Si se busca más atrás, se siente la sutura sagital hacia la parte trasera de la pelvis y podría pensarse que hay asinclitismo, aunque en este caso la cabeza del bebé no está ladeada, sino perfectamente alineada con el bebé y la pelvis.

Una vez que el bebé ha descendido más dentro de la cavidad o pelvis media usará el espacio y la presión contraria del suelo pélvico (salvo que el tono muscular esté reducido por una epidural) para rotar a una posición antero-posterior (mirando hacia la espalda de la madre). No es hasta que el bebé ha hecho esta rotación cuando se puede sentir el centro de la cabeza en el centro de la pelvis. Si la cabeza del bebé está bien flexionada, también se puede sentir el hueso occipital, la fontanela posterior y la sutura lambdoidea.

Como casi siempre, los dibujos de un libro de texto (dibujos de la izquierda) muestran una sutura sagital perfectamente centrada, reflejo de nuestra necesidad cultural de mantener el parto estructurado y ordenado. Estos dibujos están muy en la línea de los limpios y clínicos retratos de los partos en nuestros sistemas médicos, en los que la mujer es reemplazada por diagramas y gráficos. La realidad de una exploración vaginal es muy distinta e incluye fluidos corporales, partes esponjosas, pelo, caput (inflamación en la cabeza del bebé), zonas moldeadas, saco amniótico, partes de la cabeza difíciles de diferenciar…y es habitualmente una experiencia desagradable para la mujer que está de parto. Cuando el parto se complica, puede estar indicado hacer un examen vaginal (por ejemplo, para determinar la posición del bebé), pero en la ausencia de complicaciones no tiene sentido. Decir a una mujer que su bebé está asinclítico no cambiará nada, en el mejor de los casos, y, en el peor, aumentará su estrés.

Asinclitismo: ¿variación o complicación?

En alguna ocasión el bebé sí que entra en la pelvis con su cabeza ladeada hacia uno de sus hombros (una variación de la postura). Si continúa descendiendo en esa posición, el proceso del parto puede resultar alterado. La mujer podría experimentar contracciones irregulares que no produjesen ningún avance en la dilatación durante horas. La mayoría de las veces el bebé se las arreglará para colocarse en una posición mejor, particularmente si la madre se mueve de manera activa. Técnicas específicas para crear más espacio en la pelvis (como cambiar de posición cada pocas contracciones, tumbarte de costado con la espalda del bebé más cerca del suelo, sentarte un rato en el inodoro, crear asimetrías con la pelvis o ponerte a cuatro patas) podrían ayudar a proporcionar más espacio para que la cabeza se reposicione. Desafortunadamente, una respuesta común a esta situación es poner oxitocina a la mujer para crear contracciones más fuertes. No hace falta ser un genio para saber qué es lo que ocurrirá si tienes contracciones más intensas que lo que hacen es empujar al bebé más fuerte y más rápido. El bebé necesita espacio para realinear su cabeza en vez de más presión y compactación (sumado esto a los riesgos propios de la oxitocina). En algunas pocas ocasiones, el bebé es incapaz de reajustar su posición y el parto se complica ya que al estar cada vez mas compactado en la pelvis comienza a mostrar signos de estrés. En esta situación es posible que haga falta intervenir mediante instrumentación o cesárea.

Resumen
El asinclitismo es parte normal del proceso del nacimiento. Cuando está causado por una cabecita ladeada puede alterar el patrón del parto y requerir más esfuerzo por parte de la madre y más apoyo por los acompañantes. Puede resultar complicado averiguar mediante examen vaginal qué tipo de asinclitismo se está produciendo (normal o cabecita ladeada). Por tanto, es mejor dejar los dedos fuera de la vagina y enfocarse en la mujer y en lo que necesita o no necesita.


Sobre Rachel Reed
Rachel Reed es comadrona y educadora. Está especializada en partos en casa y da clases en la Universidad de Sunshine Coast, en Australia.

Documentos de Rachel Reed publicados en Crianza Natural

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